sábado, 16 de julio de 2016

EL DÍA LIBRE DE DANIEL

            Daniel era un típico adolescente que no le gusta para nada la escuela. La aborrecía tanto que decidió irse de la escuela por un día, con sus amigos Carlos y Ana. Los tres hicieron un plan para pasarla bien ese día. Carlos y Daniel fingieron estar enfermos y Ana dio la excusa de que su abuela había muerto y que iba al funeral. Se reunieron en casa de Carlos y se fueron en su nuevo MBW a un total por Medellín. Entonces, primero fueron al museo de arte.

-          Señor, cuídenos el carro – dice Daniel.
-          Parquéelo. Cuídelo – dice Carlos.
-          ¡Huy! ¡Qué carrazo! ¡Yo se los cuido! – dijo el tipo.

Luego de ellos haber entrado al museo, el cuida-carros hizo su paseo por Medellín. Dos horas después, el cuida-carros regresó y ellos terminaron su visita.

-          Gracias señor – dice Carlos.
-          ¡De nada!

Después fueron a un restaurante, pero en el camino Daniel se fijó en el kilometraje…

-          Oye Carlos, ¿dices que era un auto nuevo?
-          Sí. ¿Por qué?
-          ¡Porque el kilometraje está marcando 140!
-          ¿¡Qué!?

Y Carlos se desmayó por una hora.

-          Creo que fue el cuida-carris.
-          Voy a matar a ese…
-          Mejor no. Comamos algo – dice Ana.

Comieron en un restaurante de la ciudad y después se fueron a l estadio a ver al Nacional jugar.

Mientras tanto, el director del colegio sospechaba de Daniel y por eso fue a su casa a ver si estaba enfermo realmente. Luego vio que no estaba enfermo y entonces decidió llamarlo por el celular. A Daniel le estaba sonando el celular y sin darse cuenta contestó.

-          ¿Aló?
-          ¿Daniel? ¿En dónde está?
-          Estoy en… ¿Qué? Espere un momento.

Y colgó.

-          Bueno, por la multitud, creo que estaban en concierto, o en un estadio. Voy por la segunda opción. – dijo el director, encaminándose al estadio y a la sala se quedó a esperarlos.

El partido se terminó y ellos estaban en problemas: ¿Cómo se iban a librar de una suspensión?

-          Se me ocurre una idea – dice Ana -. Si Carlos se va a su casa y se acuesta no habrá problema para él, pues sus padres no están en casa. Si yo me cambio de ropa y me devuelvo a casa me saldré de problemas, pero Daniel…
-        ¿Qué voy a hacer? ¿Tal vez si me devuelvo a casa y mis papás me diefenden? Tal vez funcione. Es mi única opción.

El director se despistó y no los logró ver. Entonces fue a casa a de Daniel a las 6:00pm y discuió con sus padres. Todo salió como todos lo habían planeado.

-          ¡Uf! No me volveré a escapar del colegio. Casi me descubren.

1995

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