sábado, 23 de julio de 2016

EL TEMBLOR

            Era un miércoles, en febrero. Ese día fui al colegio y me fue muy bien. En la tarde almorcé carne asada, arroz y jugo de lulo. Prendí el televisor y vi “Padres E Hijos.” Apagué el televisor para lavarme los dientes. Luego, volví a prender el televisor y justo en ese instante se empezó a ladear y las lámparas también. Comprendí que estaba temblando y avisé a mi mamá y fuimos debajo de un marco.

            Cuarenta segundos después, cuando se había calmado, prendimos la radio y vimos que el epicentro fue en Risaralda y que la ciudad de Pereira se había destruido en gran parte. En Manizales solo se agrietaron unos edificios y algunos lugares.

1995

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