domingo, 31 de julio de 2016

ENIGMAS DE RUSIA

Rasputín

            En el enigma de Rasputín se ve que él era un monje curandero que salvó al zarevitz Alejandro varias veces de la muerte. Pero él también era un vago borracho, que se aprovechaba de las mujeres cuando le pedían ayuda. Alguna vez afirmó haber visto la Virgen, pero él era un hombre tan extraño que es difícil creer dicha afirmación.

Sin embargo, cuando los cancilleres iban a asesinar a Rasputín, fue muy difícil. Primero le pusieron cianuro a su vino. El cianuro demora unos minutos en hacer efecto, pero Rasputín se sentía muy bien una hora después. Entonces el príncipe se desesperó y le disparó una vez encima del corazón, y el médico dijo que él estaba muerto. El príncipe fue a ver el cadáver de Rasputín, quien despertó e intentó estrangular al príncipe, pero vino un compañero y le disparó una vez más, y Rasputín lo soltó y trató de escapar.

Cuatro disparos más y un garrotazo en el cráneo fueron suficientes para darle fin. Entonces tomaron el cadáver, lo envolvieron y lo echaron al río. Cinco horas después se encontró el cadáver y un médico que lo examinó afirmó que murió ahogado. Y la gente creyó que Rasputín era santo. Pero después de conocer sus hábitos, como la borrachera y los desnudos en bares, éste se convirtió en uno de los misterios más grandes de Rusia y el mundo.


El enigma de Anastasia

Anastasia Romanov era la hija menor de Nicolás II, último zar de Rusia. En este caso el misterio es de que si murió fusilada junto a su familia, o si sobrevivió a la masacre. El enigma se planteó cuando después del fusilamiento, un guardia logró salvar a una joven del suicidio. Esta era una mujer de dieciocho años, que sabe hablar alemán, comprende ruso pero no lo habla y no entiende el inglés ni el francés, tenía buenos modales y era de aspecto de pobre.

Ella, en agradecimiento, se casó con el guardia y tomó el apellido Tchaikoski. Hubo gente que afirmaba que esa mujer era Anastasia Romanov, pero Anastasia Romanov hablaba ruso, inglés, un poco de francés y muy mal el alemán. Además los documentos de la época indican que la familia real después del fusilamiento fue llevada al bosque y todos fueron destripados y dejados allá. Aunque en 1991 se encontraron los restos de la familia Romanov, no se encontraron los restos de Alejandro ni los de Anastasia.

Y en los demás documentos también hay contradicciones.  El esposo de la desconocida murió y fue a los Estados Unidos, donde adoptó el apellido Anderson en 1928. Unos detectives buscan huellas digitales de Anastasia antes de la revolución, pero antes una familia polaca (los Polowoski) identifican a la supuesta Anastasia como Francisca Polowoski, una demente mental.

La llevaron a un manicomio donde murió en 1984. Pero todavía hay que aclarar el destino de Anastasia. Se encontró un libro que decía que una mujer era María, una hermana de Anastasia, que murió en 1970. En ese libro se plantea la hipótesis de que Nicolás II y Alejandro murieron fusilados en Ekaterimburgo, y la zarina y sus tres hijas (son cuatro) en otra ciudad. Y si fuera cierto, ¿en dónde las fusilaron? ¿Cuál fue el destino de Anastasia?


El zar Alejandro I

            En 1775 nació el descendiente de Pedro I en Rusia, Alejandro. El zar Pedro I era un zar muy impopular. Por eso un sindicato quiso exiliar al zar, y el joven zarevitz les dio autorización, pero el sindicato mató al zar en 1801 y Alejandro se convirtió en el nuevo zar. Él se sintió culpable de la muerte de su padre, aunque no la haya deseado y vivió amargamente.

            Dijo que abdicaría al trono antes de cumplir cincuenta años, y cuando los cumplió fue a una casa de campo y murió quince días después, en 1825. Su cadáver no fue expuesto al público. En los documentos hay firmas de varios doctores que afirmaron que Alejandro I murió de tuberculosis. Ahí hay dos errores: 1) Los doctores afirmaron tiempo después no haber estado allí en la autopsia del zar; y 2)   Alejandro estaba muy saludable como para haber muerto de tuberculosis.

            Diez años después, un hombre de unos sesenta años de edad llegó a Moscú contando historias de política rusa con gran lujo de detalles. Este hombre se hacía llamar Fédor Kusmich y con el tiempo se hizo muy popular, pero también con el tiempo, los rumores empezaron.

            Efectivamente, la gente empezó a creer que ese hombre era Alejandro I. Se creyó que la muerte de Alejandro era un pretexto para retirarse de la vida agitada, pero Fédor –más tarde proclamado starets- afirmaba no ser Alejandro I. Era casi imposible de creer, pues contaba sus historias desde un punto de vista igual al del difunto zar, y además tenía un vocabulario muy culto como para haber sido un hombre pobre toda la vida.

            Y, además, un nieto de Alejandro I, Alejandro III, hace abrir la tumba de su abuelo cuarenta años después de su supuesta muerte, y… No se encontró el cadáver. En fin, ya es imposible resolver este misterio. No es imposible que Fédor Kusmich y Alejandro Romanov sean la misma persona.

1996

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